Cántico de los salvados
11Yahvé, Tú eres mi Dios,
te ensalzaré y alabaré tu nombre,
porque has ejecutado cosas maravillosas,
designios antiguos, del todo fieles.
22Pues Tú has hecho de la ciudad
un montón de piedras,
(has convertido) en ruinas
aquella ciudad fortificada.
La fortaleza de los extranjeros ha dejado de ser ciudad,
y nunca jamás será reedificada.
33Por eso te honrará un pueblo fuerte,
te temerá la ciudad de las naciones opresoras.
4Tú fuiste fortaleza para el desvalido,
refugio del pobre en su tribulación,
amparo contra la tempestad,
sombra en el ardor;
pues el soplo de los tiranos
es como una tempestad contra el muro,
5como el calor en tierra seca.
Tú quebrantaste la arrogancia de los extraños;
como la sombra de una nube (apaga) el calor,
así se extinguirá el canto triunfal de los opresores.
Felicidad de los elegidos
64Yahvé de los ejércitos
dará a todas las naciones
en este monte un banquete de pingües manjares,
un festín de vinos generosos,
de manjares grasos y enjundiosos,
de vinos puros y refinados.
7Y Él destruirá en este monte
el velo que cubría todos los pueblos,
la cobertura tendida sobre todas las naciones.
85Destruirá la muerte para siempre.
Enjugará Yahvé el Señor las lágrimas de todos los rostros,
y de toda la tierra quitará el oprobio de su pueblo.
Pues Yahvé ha hablado.
9Se dirá en aquel día: “He aquí, este es nuestro Dios,
en quien esperábamos; Él nos salvará.
Este es Yahvé, en quien hemos puesto nuestra esperanza;
regocijémonos y alegrémonos en su salvación.”
106Porque la mano de Yahvé reposará sobre este monte;
pero Moab será hollado allí donde está,
como se pisotea la paja en el fango del muladar.
11Allí extenderá sus brazos
como los extiende el nadador para nadar;
pero Yahvé humillará su orgullo,
a pesar de los esfuerzos de sus manos.
12Abatirá el baluarte de tus altos muros y lo derribará;
lo echará por tierra, en el polvo.